La autora realizó esta serie con el equipo de foto-vídeo-computer
Lumena que le fue donado por Sonia Sheridan en el año 1992 para
que difundiera dicho sistema gráfico en España.
Este versátil sistema de captura de la imagen digital en tiempo
real, genera la serialización y metamorfosis de la imagen y lo
utilizó para realizar las series de clónicos, así
como las series de retratos digitales con los numerosos colegas, críticos
y amigos del arte que durante varios años en la década de
los 90 pasaron por su estudio para experimentar conjuntamente con este
nuevo lenguaje digital como Pedro Garhel, Rodolfo Charria y José
Ramón Danvila que participaron y experimentaron con la autora con
verdadero entusiasmo. Tras su desaparición, los tres están
presentes en estos trabajos.